Cómo facilitar la hora de ir a dormir a los niños preescolares

    Aunque existen variaciones individuales, los niños según su edad necesitan un determinado número de horas de sueño para crecer sanos, mantener un sistema inmunológico fuerte y un buen rendimiento en sus actividades diarias.

    La hora de ir a la cama debería ser una rutina relajada y de descanso para los niños preescolares y para toda la familia. Pero lo cierto es que en algunos casos, el tiempo de retirarse a dormir para un niño en este grupo de edad puede ser toda una batalla. Puede ser el origen de importantes conflictos en la familia y un gran generador de estrés.

    Es probable que los padres sientan una gran frustración si esperaban comenzar a contar con relajantes y reparadoras noches de sueño ahora que ya no tienen que levantarse a dar el biberón nocturno o a cambiar pañales a media noche. Por otro lado los niños ya no quieren ser trabados como bebés, quieren participar en más actividades cada día y quieren ser independientes, pero enfrentan miedos comunes como el miedo a la oscuridad… o simplemente no quieren perderse de nada de lo que creen que el resto de la familia hará una vez que él o ella se vaya a la cama.

     

    Algunas recomendaciones para facilitar la hora de ir a la cama son:

    • Haga de la hora de ir a la cama una rutina predecible. Darse un baño tibio, lavarse los dientes, leer un cuento y decir sus oraciones pueden ser parte de esa rutina. También puede platicar con el niño sobre los acontecimientos del día o escuchar algo de música para dormir (procure que sea siempre la misma). En fin, elija la rutina que más les agrade, y mejores resultados les dé siempre y cuando sea relajante y pueda repetirse todos los días y exactamente en el mismo orden.
    • Para facilitar la transición, alrededor de una hora antes del momento de ir a dormir reduzca el nivel de ruido y actividad, apague el televisor o los videojuegos, retire los juguetes ruidosos y si es posible disminuya el nivel de luz. Sería recomendable que durante ese tiempo toda la familia cambiara a actividades más tranquilas y silenciosas de tal forma que el pequeño se dé cuenta de que no se perderá de nada emocionante si acepta irse a dormir y se vaya tranquilizando poco a poco.
    • Si el pequeño se niega a quedarse solo en su habitación ayúdelo a sentirse seguro con una rutina tranquilizadora para antes de ir a la cama y asegurándose de que tiene en su cama algún objeto favorito como algún muñeco de peluche o cobijita. Deje encendida una luz de noche y deje la puerta de la habitación abierta. Si aún así se resiste a quedarse en su habitación prométale que irá a ver cómo está cada 10 minutos hasta que se quede dormido. Felicítelo cada vez que vaya a verlo si se ha quedado tranquilo en su habitación. Si en verdad desea enseñarle a dormir solo en su habitación no caiga en la tentación de acostarse con él o ella en su cama o de permitirle a pasarse a la suya.
    • Si su niño o niña se levanta de la cama una vez que lo ha acostado, regrese a acostarlo de nuevo….tantas veces como sea necesario.
    • Si el pequeño no está cansado a la hora que usted considera conveniente para que vaya a la cama comience a levantarlo un poco más temprano en la mañana y a reducir el tiempo de la siesta durante el día.

    Probablemente escuche llantos, gritos y súplicas durante algún tiempo, pero recuerde que la etapa preescolar es una etapa clave en la formación de hábitos que perdurarán toda la vida. Así que para formar buenos hábitos de sueño a sus hijos usted deberá mostrarse muy paciente y constante. La rutina debe ser muy consistente y el pequeño debe saber día a día que esperar y qué se espera de él.

      Artículos relacionados:

      Comentarios desactivados.