Lactancia materna: Qué medicamentos deben evitarse

    No hay duda de que la lactancia materna es la mejor opción para madre e hijo. La alimentación al seno materno proporciona al pequeño todos los nutrimentos que necesita durante los primeros seis meses de vida. Sin embargo, con frecuencia la madre requiere de algunos medicamentos después del parto.

    Si bien es cierto que existen algunos medicamentos que no se recomiendan durante la lactancia, muchas de estas restricciones se basan en preocupaciones puramente teóricas. Muchas mujeres podrían estar recurriendo a la alimentación con fórmula al pensar que los medicamentos que toman podrían poner en riesgo al bebé, sin que esto sea necesariamente cierto.

    La mayoría de los medicamentos son excretados hacia la leche materna en cantidades muy pequeñas y son compatibles con la lactancia materna. Sin embargo existe un grupo relativamente pequeño de medicamentos que según la Academia Americana de Pediatría son incompatibles con la alimentación al seno materno.

    Medicamentos incompatibles con la lactancia materna:

    Antineoplásicos

    Aunque aún hace falta investigación al respecto, los medicamentos que se emplean en las quimioterapias contra el cáncer generalmente son considerados como no compatibles con la lactancia materna. Estos medicamentos tienen un alto grado de toxicidad y no se descarta la posibilidad de que ocasionen efectos a largo plazo en el bebé, los que además podrían depender de la dosis del medicamento que la madre reciba.

    Algunos medicamentos de este grupo son la azatioprina, cistaplino, ciclofosfamida, doxorrubicina y metotrexato.

    Anticonvulsivos

    Aunque la mayoría de los anticonvulsivos, como la carbamazepina, el ácido valproico y la fenitoína, son excretados hacia la leche materna en cantidades insignificantes; existen otros que podrían exponer al bebé a dosis altas del medicamento. Entre estos se encuentran el fenobarbital, la etosuximida y la pirimidona. Aunque numerosos lactantes han sido amamantados por madres que estaban tomando fenobarbital sin sufrir efectos adversos, podría ser recomendable monitorear las concentraciones del fármaco en el plasma del bebé así como sus condiciones clínicas.

    Anticonceptivos orales

    Los anticonceptivos orales que contienen estrógeno y sus derivados reducen la producción de leche. Los anticonceptivos a base de progestinas únicamente, no tienen ese efecto, por lo que debe ser los recomendados en caso de lactancia materna. De ser necesario tomar pastillas con estrógenos, estos deberán iniciarse hasta varias semanas después del parto cuando ya la lactancia esté bien establecida y debe vigilarse estrechamente la ganancia de peso del bebé para asegurarse de que esté recibiendo la cantidad suficiente de leche.

    Drogas adictivas

    Las drogas adictivas son todas contraindicadas durante la lactancia, no solo por el riesgo de exponer al lactante a sus efectos, sino también porque una mujer que se encuentra bajo el efecto de alguna de estas podría no estar en la facultad de cuidar a un recién nacido. Entre estas drogas se encuentran el alcohol, las anfetaminas, la cocaína, la marihuana, la heroína, etc.

    Otros

    Existen otros fármacos que pudieran de una u otra forma interferir con la lactancia, pero afortunadamente casi siempre existen otras alternativas para las mismas razones terapéuticas. Algunos de estos fármacos son: amiodarona, ciclosporina, litio, radiofármacos.

    Medicamentos de uso controversial

    Antidepresivos y ansiolíticos

    Algunos consideran que estos medicamentos con incompatibles con la lactancia porque se piensa que pueden causar alteraciones en el sistema nervioso central. Sin embargo, algunos estudios muestran que muchos de ellos son excretados hacia la leche materna en muy pequeñas cantidades por lo que podrían ser considerados como compatibles con la lactancia materna. Algunos de estos medicamentos controversiales son los inhibidores de la recaptación de serotonina como la fluoxetina y sertralina; los antidepresivos tricíclicos como la amitriptilina y los ansiolíticos como el loracepam y diazepam.

    Algunos medicamentos de uso común

    Algunos medicamentos de uso muy común a menudo son considerados riesgosos para el lactante, pero existen pocas evidencias de que esta preocupación tenga un fundamento real. Entre estos se encuentran el fluconazol, que empelado para el tratamiento de candidiasis vaginal, la tetracilcina, metronidazol, aspirina, anticoagulantes y medicamentos tiroideos.

    Conclusiones

    Cada vez son más los medicamentos que ahora se consideran compatibles con la lactancia materna aunque anteriormente se consideraban nocivos para el lactante. Dado que amamantar al bebé es la forma más fisiológica y recomendable para alimentarlo, siempre debe buscarse mantenerla y evitar interrumpirla.

    Sin embargo, la madre que amamanta no debería tomar ningún medicamento sin la aprobación de su médico, quien debe estar al tanto de las investigaciones y evidencias más recientes para evitar interrumpir la lactancia cuando no sea en verdad imprescindible.

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