Pan de muerto, calaveritas y calabaza: Dulces tentaciones

    El Día de los Muertos es una tradición mexicana heredada de los rituales a la muerte que practicaban los aztecas, toltecas, chichimecas y mayas que se ha mezclado con las celebraciones católicas de Todos los Santos y Fieles Difuntos desde la época de la Conquista.

    Según la tradición, durante los días 1 y 2 de noviembre las almas de los muertos regresan a sus casas a deleitarse con los manjares que sus familias ponen en las ofrendas.

    “En México la muerte se sufre cuando sucede, pero el 1 y 2 de noviembre se pinta, se escribe y se come…”

    Si usted pertenece a una tradicional familia mexicana, no querrá perderse de las dulces tentaciones de estas festividades: pan de muerto, calaveritas de azúcar o chocolate y dulce de calabaza entre otras cosas.

    Los dulces de muertos son fascinantes para chicos y grandes, en parte porque permiten conservar viejas tradiciones pero también por el dulce festín que representan los festejos, poner las ofrendas y quitarlas después de pasadas las fiestas. Sin embargo, es necesario recordar, que todos los excesos son malos. Así que disfrute de estos manjares sin sobrepasarse.

    Pan de muerto

    Existen diferentes variedades de pan de muerto según las regiones del país. Pero en general, se prepara con harina, levadura, mantequilla, azúcar, huevo y leche. En algunos casos puede contener nueces o pasas. Básicamente es una fuente importante de carbohidratos y energía (calorías), y puede contener pequeñas cantidades de calcio, magnesio y hierro, pero también contiene grasas saturadas, por lo que es conveniente comerlo con moderación, sobre todo si se padece de sobrepeso, diabetes o colesterol alto.

    Por otro lado, es importante considerar, que este pan tradicional suele acompañarse con bebidas como el chocolate con leche, por lo que se agregarían aún más calorías al festín. Si no quiere elevar tanto su consumo de calorías prefiera acompañarlo con café sin azúcar o leche descremada.

    Calaveritas

    Las tradicionales calaveritas de azúcar son otro dulce que no puede faltar en estos días. Están elaboradas básicamente con azúcar, agua y colorantes. Su valor nutritivo es muy escaso, puesto que aportan solo calorías a partir de azúcares refinados y prácticamente nada más. Otra variante, las calaveritas de chocolate, son también energéticas en exceso, y aunque el chocolate tiene algunas propiedades valiosas, el tipo de que se usa para prepararlas tiene altas cantidades de azúcar. Si puede evitar comerlas, tanto mejor.

    Calabaza

    ¿Una mejor opción para disfrutar de nuestras tradiciones? El dulce de calabaza o calabaza en tacha es también un platillo tradicional de Día de Muertos. El componente principal de la calabaza es el agua, contiene pocos hidratos de carbono y no contiene grasa lo que la hace un alimento de escaso aporte calórico. Además, es buena fuente de fibra que da sensación de saciedad y mejora el tránsito intestinal.

    Por otro lado, la calabaza es rica en beta-caroteno o provitamina A y vitamina C. Presenta cantidades apreciables de vitamina E, folatos y otras vitaminas del complejo B.

    De cualquier manera es necesario tener precaución, puesto que al preparar el tradicional dulce de calabaza se agrega piloncillo, que se elabora del azúcar, por lo que aporta grandes cantidades de calorías a partir de carbohidratos simples. Prefiera la calabaza preparada en casa, con cantidades moderadas de piloncillo y de cualquier manera, evite verter el almíbar resultante de la preparación sobre la porción que consumirá.

    Por último, recuerde que para disfrutar de estas dulces tradiciones no es tan importante la cantidad, como la compañía de sus seres queridos vivos……o muertos.

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