¿Cuánto vale tu salud?
Diabetes es una palabra que puede hacerte sentir mil cosas, entre otras miedo. Sin embargo, la clave está en el autocuidado. De hecho si una persona con un diagnóstico de diabetes, mantiene sus cifras de glucosa en un rango recomendable mantendría riesgos de salud muy bajos; así que veamos que se puede hacer para lograrlo.
Utilicemos la palabra AME para abreviar las tres partes del autocuidado.
Alimentación, es importante mantener una disciplina en los horarios de las comidas y seguir una dieta recomendable, con abundantes verduras (3 porciones al día como mínimo), 2 o 3 frutas (siempre preferir las frutas con cáscara y semilla y omitir los jugos), cereales poco refinados (tortilla de maíz, pan integral, cereales de caja integrales sin azúcar, galletas integrales sin azúcar, amaranto, arroz integral y avena); consumir una cantidad moderada de proteína (idealmente una porción de frijoles caseros al día y una porción del tamaño de la palma de la mano en res, pollo o pescado a la hora de la comida). Utiliza guisados, o alimentos sin grasa y mejor incluye una rajita de aguacate o una cucharada de semillas como almendra, nuez, semilla de girasol o piñones diariamente.
Medicamentos, sigue exactamente la prescripción de medicamentos que te haya dado el médico, se constante en los horarios, dosis y forma de tomarlos. Por ejemplo, las pastillas para bajar la glucosa (hipoglucemiantes) tienen un efecto diferente si se toman antes o después de los alimentos. Igualmente, si es necesario que te inyectes insulina, cuida que te pongas justo la que te dijo el médico.
Ejercicio, tu glucosa entrará a tus células mucho más fácil si tienes una actividad física programada. Debe ser cinco veces por semana 30 minutos como mínimo. ¿Qué debes de hacer? Moverte, si, haz lo que más te guste que requiera un movimiento constante de brazos y piernas. Algunos ejemplos son: baile (claro, no de cachetito), caminata, foot ball, básquet ball, bicicleta, etc. Mide tu resistencia y mantén un paso veloz, pero sin fatigarte, ya que esto le resta todos los beneficios al ejercicio.
Además de estos puntos, es indispensable el automonitoreo (toma personal de la glucosa), para saber como se comporta tu cuerpo durante el día y la noche. Utiliza un glucómetro para medirte la glucosa a diferentes momentos del día. Antes y después de los alimentos, antes y después del ejercicio o en ocasiones especiales cuando haz descuidado el AME o te sientes raro. Puedes monitorearte una vez al día cambiando la hora y así verás donde sale la glucosa más alta, más controlada o baja.
Así te conocerás de maravilla, y sabrás tomar decisiones junto con el médico acerca de tu progreso en el tratamiento, no olvides que la diabetes puede ser tu mejor amiga o tu peor enemiga.