El cáncer es una de las principales causas de muerte en el mundo. Son muchos los factores relacionados con el desarrollo del cáncer, entre ellos se encuentran virus, sustancias químicas, dieta, fármacos, radiaciones, antecedentes genéticos, etc.
En el mundo existen muy diversos tipos de cáncer y la incidencia de unos y otros varía en diferentes regiones del mundo. Las diferencias genéticas no pueden explicar estas grandes diferencias geográficas, además, cuando la gente migra, adquiere las mismas características relacionadas con las tasas de cáncer de su nuevo hogar. Por lo tanto se acepta que existen factores diferentes a la genética que se asocian al riesgo de padecer cáncer y que son modificables. Dentro de estos factores, los aspectos dietéticos y nutricionales intervienen en muchas variaciones de las tasas de cáncer.
Características de la dieta para prevenir el cáncer
Calorías: Solo las necesarias
Un consumo de calorías mayor a la cantidad de calorías que se utilizan diariamente y la acumulación de grasa que resulta de este desequilibrio, contribuye a la aparición de algunos tipos de cáncer, como el de endometrio y el de vesícula biliar. La obesidad también aumenta el riesgo de cáncer de colon tanto en hombres como en mujeres y de mama en mujeres después de la menopausia.
Baja en grasas
Un consumo elevado de grasas, y principalmente de grasas saturadas podría estar relacionado con el incremento en el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer, como el de colon, próstata, endometrio y ovario.
Limitada en carnes rojas
El consumo elevado de carnes rojas se ha relacionado con un mayor riesgo de cáncer de colon.
Abundante en frutas y verduras
Múltiples investigaciones han relacionado el consumo alto de frutas y verduras con un menor riesgo de cáncer de diferentes sitios como pulmón, estómago, colon y probablemente boca, esófago, endometrio, útero, vejiga, riñón y mama.
Muchos son los componentes de las frutas y verduras que podrían estar involucrados en esta relación de prevención, entre ellos los carotenoides, ácido fólico, vitamina C, fitoestrógenos y fibra.
Rica en fibra
Una dieta rica en fibra podría reducir el cáncer de colon y mama, aunque no se sabe con certeza si este efecto se relaciona con la fibra en sí misma, o con el consumo abundante de frutas y verduras que suele caracterizar a muchas de las dietas ricas en fibra.
Limitada en consumo de alcohol
Un consumo alto de alcohol, sobre todo si se combina con tabaquismo incrementa significativamente el riesgo de cáncer de la boca, laringe, esófago e hígado. También podría relacionarse con cáncer de mama, colon y recto.
Rica en antioxidantes
Los antioxidantes son vitaminas y otros nutrimentos que protegen de radicales libres, que se relacionan con el desarrollo del cáncer. Algunos de los alimentos más ricos en antioxidantes son:
- aguacates
- bayas (moras, fresas, frambuesas, etc.)
- brócoli
- col
- zanahorias
- cítricos
- espinacas
- jitomates
- guayabas
- papaya
Rica en polifenoles
Los polifenoles sirven como un escudo contra el cáncer e incluso pueden ayudar a detener su crecimiento. Algunos alimentos que los contienen son las uvas y el té verde y el aceite de oliva.
Limitada en encurtidos y ahumados
Algunos procesos de conservación de alimentos como los encurtidos, ricos en nitratos y los ahumados, ricos en fenoles pueden resultar cancerígenos.
Condimentos sanos
Algunos vegetales que se usan para condimentar platillos, como el ajo, la cebolla y el jengibre son ricos en sustancias relacionadas con la prevención del cáncer.