Qué es la gastritis
La gastritis es una inflamación de la mucosa que recubre al estómago. Aunque el término se emplea para describir diferentes tipos de problemas, una de las causas más frecuentes de esta inflamación es la infección por una bacteria llamada Helicobacter pylori. Otras causas de gastritis son el abuso de alcohol, el estrés y el uso de medicamentos como algunos analgésicos y antiinflamatorios.
La infección por Helicobacter pylori es tan común que se cree que la mitad de la población mundial está infectada. Sin embargo, la mayoría de las personas no sufren ninguna manifestación. Solo en algunos casos, la bacteria puede dañar el recubrimiento interno del estómago dando origen a la gastritis y úlceras gástricas. Las razones por las que en algunas personas puede desarrollarse la enfermedad mientras que en otras no, no está muy clara, pero se cree que podrían estar relacionadas con factores del estilo de vida como el estrés y el tabaquismo.
La gastritis puede aparecer súbitamente (gastritis aguda), o puede irse desarrollando con el tiempo (gastritis crónica). En la mayoría de los casos, la gastritis puede mejorar rápidamente con el tratamiento adecuado, pero en ocasiones puede ser el origen de úlceras gástricas e incluso de cáncer.
Síntomas de gastritis
Entre los signos y síntomas comunes de gastritis se encuentran:
- Dolor que “quema” en la parte superior del abdomen. El dolor puede disminuir o aumentar al comer.
- Náusea
- Vómito
- Pérdida del apetito
- Sensación de saciedad excesiva después de comer
- Gases
- Pérdida de peso
La gastritis aguda suele causar síntomas como dolor, náusea y vómito con mayor frecuencia. Muchas personas con gastritis crónica pueden sentir solamente sensación de saciedad y pérdida del apetito o pueden no tener ningún síntoma.
En ocasiones la gastritis, sobre todo la aguda, puede ocasionar sangrado. En ese caso, podría haber vómito con sangre o evacuaciones muy oscuras. En ambos casos es indispensable consultar con el médico de inmediato.
Tratamiento de la gastritis
Lo más importante en el tratamiento de la gastritis es tratar la causa de la misma. Si una gastritis aguda se originó por el abuso de alcohol o el consumo de medicamentos, tendrá que suspenderse el uso de estas sustancias. Si la causa de una gastritis crónica es infección por H. pylori, la bacteria tendrá que ser erradicada con antibióticos.
Para disminuir los síntomas y para favorecer la recuperación de la mucosa del estómago, generalmente se indican también medicamentos para tratar la acidez del estómago, puesto que el ácido gástrico puede irritar el tejido inflamado causando dolor y empeorando la inflamación. Algunos de estos medicamentos neutralizan el ácido del estómago y otros inhiben su producción.
En los cuadros de gastritis aguda, sobre todo en los más graves o cuando hay sangrado, puede ser necesario permanecer en ayuno hasta que la inflamación disminuye con ayuda del tratamiento médico y después se iniciará de nuevo la alimentación poco a poco comenzando con líquidos claros.
Modificaciones al estilo de vida
Algunas modificaciones al estilo de vida pueden ayudar a disminuir los síntomas, a favorecer una recuperación más rápida y a evitar nuevos cuadros de gastritis. Entre estas modificaciones las más importantes son:
- Dejar de fumar
- Alimentarse sanamente, evitando las comidas abundantes y grasosas. Comer regularmente, respetando horarios y con porciones moderadas.
- Mantener un peso corporal saludable
- Hacer ejercicio, principalmente aeróbico al menos 30 minutos la mayor parte de los días de la semana.
- Controlar el estrés
Si cree que puede tener gastritis consulte a su médico, quien podrá confirmar o descartar el diagnóstico a través de la evaluación clínica y de pruebas de sangre, heces y probablemente endoscopia o alguna otra. De esta forma recibirá oportunamente el tratamiento más adecuado para prevenir posibles complicaciones.
